"La primera y más íntima experiencia musical que puede tener el hombre es la del canto. Exige convertirse uno mismo en instrumento, ser su propia caja de resonancia, ser el centro emisor de la melodía y manejar volúmenes, matices y timbres con la propia voz.
Los pueblos reconocen el canto como rito milenario y lo han practicado especialmente por razones religiosas. Así sigue siendo en Asia, África y la América indígena y negra. Estos cantos cobran una función vital indispensable porque buscan como sustrato primordial la naturalidad, sacar el canto simple, el canto propio que cada uno tiene dentro para poder hacer cada uno su propia fiesta. Si podemos compartir esto con muchos, tendrá entonces una dimensión de ceremonia unitiva y fusionante."
Estas son las palabras de la Maestra Leda Valladares, quien trabajó arduamente en la recopilación y difusión de estos cantos ancestrales.
La música andina posee una riqueza invaluable ya que en ella se rastrea la raíz de la América india con la influencia de la colonización española. Así es como coplas que se escuchan todavía en algunas regiones españolas aún tienen vigencia en los Andes, con otros ritmos y timbres sonoros, gracias a la tradición oral. Tradición que mantiene viva una memoria ancestral, popular y anónima dada a conocer por voces que resuenan en geografías abruptas, pobladas de quebradas, riscos y valles. Estos cantos dan a conocer las diferentes instancias en que se suelen producir: pastoreo, marcación de ganado, ceremonias, carnavales. La vida del hombre cobra testimonio en los instrumentos musicales, melodías, dichos populares y giros regionales que el canto evoca.
El recital didáctico propone brindar un recorrido entre bagualas, tonadas y vidalas, abriendo el panorama de su construcción poética armada por la copla de cuarteta octosílaba, y musical dentro de las escalas tritónica, pentatónica y occidental.
Con explicaciones sencillas e interpretaciones de sus músicas se realiza un viaje imaginario tal como dijo un historiador "dadme las canciones de un pueblo y os diré sus tradiciones, costumbres y su historia."
La duración del recital didáctico es aproximadamente de una hora y cuarto. Se recomienda para mayores de 4 años.